Este artilugio o aparato debia venir instalarlo en todas las casas de serie con los airbag en los coches, y en un sitio estrategico cerca de la TV, para no mover ni un musculo.
Es el LANZADOR DISPENSADOR DE CERVEZAS, que hace eso, lanzarte la cervecita cuando estes viendo el partido de fútbol o tu película favorita, sin tener que levantarte y perderte el gol de Ronaldhiño, ¿o es que nunca te ha pasado?, seguro que al tipo que lo invento si.
No me preguntes donde lo puedes comprar pero te dejo el sitio donde te esplican como puedes fabricarte tu lazador de cervezas.
TIOTAUM
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LANZADOR DE CERVEZAS
@ 2007-03-02 – 02:09:38
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La Muerte TODO UN RITUAL
@ 2007-03-02 – 01:11:10
Hace unos dias he editado un post sobre la religion catolica y como nos vamos despreocupandonos de las tradiciones, hasta el punto de despedir en "velatorios expres" a nuestros muertos sin bajarse del coche Como tambien oir misa de la misma forma que el que se come una hamburguesa en el Burger King de turno, cosa que contrasta con otras religiones, como la tibetana o budista, que, tambien tienen una manera muy peculiar de despedirse de los suyos.

De acuerdo con la creencia budista, el cuerpo es un mero vehículo para transportar la vida; una vez que el individuo muere, y como última muestra de caridad, su cuerpo debe servir de alimento a los buitres sagrados. No en vano el buitre es considerado por los sacerdotes un ave muy budista: no mata a otros seres y acepta lo que le viene, "el curso natural de las cosas".
En este caso Se desnuda el cuerpo, se rasura el pelo y se descuartiza el cadáver del ser querido con un cuchillo. Una vez separados los huesos de la carne, se machaca el cráneo con un martillo y se dejan sus restos sobre una piedra, donde son devorados por los buitres. Solo cuando las aves terminan de comer, se considera que su alma ha ascendido a los cielos.
Durante el ritual, conocido como “funeral celeste”, el sacerdote (rogyapa) descuartiza el cuerpo delante de sus seres queridos y lo entrega a los buitres. Las aves arrancan grandes pedazos de carne que se llevan hacia el cielo. Cuando solo quedan los huesos, el sacerdote procede a machacarlos y a mezclarlos con harina, para que las aves terminen su trabajo.
El monasterio de Drigung Til recibe unos diez cuerpos al día. El ritual se practica allí desde hace siglos. "Acabo agotado todos los días" – dice Celha Qoisang, el sacerdote encargado de los rituales. El hombre ha descuartizado una docena de cadáveres cada día desde hace 15 años.
Este ritual si nos ponemos a pensar tiene su razon de ser porque En las tierras de Litang, a 4.600 metros altitud, el suelo es demasiado duro para cavar una fosa y escasea la leña para hacer fuego, y los inviernos son muy frios.Porque solo en esta zona del Tíbet, los muertos son entregados a los buitres desde hace 5.000 años, un rito inmemorial introducido por los nómadas en tiempos de Zaratustra. Ellos llamaban a sus altares “torres del silencio”.
Hay una creencia en esta zona que dice:
"Una de las cosas más terribles que le pueden suceder a un muerto – explica Qoisang – es que los buitres no se lo coman". Porque aquí arriba, en las llanuras de Litang, el hecho de que los carroñeros no arranquen hasta el último jirón de tu carne se considera un mal presagio.
China ha inplantado severas normas para proteger los funerales tibetanos tradicionales.Leer mas sobre el tema
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