A LA BUSCA DEL DORADO
Muchas veces el fin no justifica los medios, en el caso de los descubridores, el fin si justificaba los medios, el fin de la ambición y el miedo al fracaso y el regreso sin triunfo, el refranero y la sabiduría popular dice que “nadie es profeta en su tierra”, y el humano busca y arriesga hasta encontrar su particular Dorado. Este post se lo dedico a mi amigo Harvey J., que esta buscando su particular Dorado. La ambición del hombre es la actitud más fuerte que puede existir, ella lo hace perder el control y pisotear todo lo que haya en el camino con el fin de alcanzar un objetivo, a veces es algo tan vano que al final es difícil reconocer el error que se ha cometido. Producto de esa misma clase de obsesión, y más particularmente, por el oro, un metal que no se corroe ni pierde su brillo, fue la búsqueda de una de las ciudades míticas mas buscadas en la historia, El Dorado.
El Dorado atrajo a cientos de exploradores hacia América del Sur. La leyenda comenzó a tomar forma en 1493 cuando Cristóbal Colon regresó a España de su viaje de descubrimiento y reportó haber visto grandes cantidades de ese metal en los territorios donde él y sus hombres habían desembarcado. La creencia prosperó cuando llegaban a Europa cargamentos llenos de oro y piedras preciosas procedentes de México y Perú, cuyas reservas parecían no agotarse. En 1539 los españoles arribaron al territorio de chibchas en la actual Colombia y presenciaron una ceremonia en la que el rey desnudo se cubría de polvo de oro y cuatro dignatarios arrojaban ofrendas del mismo metal al lago Guatavita.
El relato se transformó en la imaginación y pronto se consideró que El Dorado no era una persona (el rey) sino un lugar.
Comenzaron así infructuosos proyectos para buscarlo que se extendieron por cientos de años, hasta 1912. Con ellos se alternaron los trabajos para dragar el lago Guatavita; uno de los más importantes fue impulsado por Alexander von Humboldt. Éste calculaba que en el fondo podía haber unos 500.000 objetos de oro. Pero no era cierto: las mayores riquezas depositadas en el agua habían sido extraídas y llevadas a España en el siglo XVI. El Dorado era solo un brillante mito.

Datos históricos:
• El Dorado se representa como un entorno situado entre elevadas cimas, bañado por el sol, con lagos profundos y vegetación selvatica.
• Las principales expediciones para encontrarlo fueron la de Jiménez de Quesada (1535-1539), Sebastán de Belalcázar (1538-1539), Nicolaus Federmann (1537-1539) y Percy Fawcett(1925).
• La ubicación que se le dio primero fue en el bajo Orinoco y luego en el Amazonas a 2,400 metros del lago Guatavita.
• A lo largo de los siglos, durante las expediciones y exploraciones en el lago murieron cientos de nativos ahogados o sepultados en el lodo.
• Su estructura habría sido una plaza central en torno de un lago, que incluía los principales edificios de culto y gobierno. En las afueras se hallaban las casas comunes.
• Los españoles sostenían que los pisos de las calles y las paredes de sus construcciones estaban hechas con oro macizo
TIOTAUM
Fer-Ro-Ma










Muy bueno TT. Si te hé de ser sincero, no creo que dicha ciudad sea encontrada nunca, es más, dudo de que haya existido.
El expolio a que se vio sometido todo el continente hace casi imposible el descubrimiento de grandes yacimientos arqueológicos que estén provistos de edificaciones de esas caracterÃsticas y, menos aún, con esos materiales. Existen minas de oro en el departamento de Cajamarca(Perú) cuya gestión está en manos, como no, de los yanquis y son muy productivas, por cierto, eso si. En caso contrario, si hallaran algo al respecto, creo que, lejos de beneficiar a las gentes de allá, posiblemente se vieran en tesituras bastante difÃciles motivadas por lo mismo de siempre: intereses económicos que pasan por encima de personas y pueblos; nueva invasión disfrazada como inversión; enriquecimiento de cuatro caciques en perjuicio del pueblo llano y trabajador y no sé cuantas cosas más.
De momento, creo que la zona tiene ya bastantes problemas con los laboratorios de la selva y los grupos armados que los gestionan, Isi. Sinceramente te digo que El Dorado está bien donde está, en el sitio que le corresponde...en la mitologÃa existente sobre el continente Sur. Prefiero "mi" sur sin el Dorado. Enhorabuena. Un abrazo. Fernando.