LA HELICE COMO PROPULSOR
Una de las inquietudes que tubo siempre el ser humano fue la de desplazarse lo mas rápido posible y así acortar distancias entre las distintas culturas, desde que fuera inventada la rueda no se ha dejado de probar, investigas y construir artilugios cada vez mas rápidos por lo que nos ha quedado constancia del derroche de imaginación de los mas osados y atrevidos, cuyos prototipos podemos ver hoy en día en museos o encontrar una reliquia abandonada y oxidada en el granero de cualquier granja olvidada en medio de la campiña inglesa.

Como este monorraíl, un hibrido de Zeppelín, avión y tren construido den la década de los 20 para cubrir la distancia entre Glasgow y Edimburgo, denominado Railplane, que alcanzaría los 120 kilómetro por hora.


Con la fiebre de las aeronaves y el éxito del zeppelín, empezaron a dar esa forma a todos los vehículos que preciaran como era ferrocarril.
Lo que resulto fue esta bestia con dos enormes motores bmw uno delante y otro detrás que alcanzaría los 145 millas por hora, también propulsado por hélices, pero por el alto riesgo de accidentes debido a la hélice exterior y al gran publico ferroviario.

Como la construcción de aviones era fructífera el diseñador de alguno como el Francés Marcel Leyat, extrapolo la hélice al automóvil, que nos ha dejado estos diseños de automóviles propulsados por hélice.



Este último alcanzo una velocidad de 170 kilómetros por hora.
Aunque todos ellos solo podemos verlos en fotografía hace cosa de 7 años en uno de esos graneros que abandonados a los que hemos hecho mención apareció esta maravilla de la década de los 30.


Este modelo podemos verdo en todo su explendor en un rally de coches antiguos, que como podemos observar la elice la llevavan amparada por un "Guarda Helices" y bautizado como Flying car.
Pero también tengo que hacer mención a esta bicicleta que la que intentaban hacerla funcionar con una hélice, como hace mencion este recorte de periódico de la época.
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TIOTAUM











